OÑATI COMMUNITY

Community Blog

  • 27 Oct 2017 12:31 | Angela Melville

    How good are your blogging skills?

    Justis Publishing have announced the first Law & Technology International Writing Competition, with a grand prize of £2,000 for the best 1,000 word blog-style article. The competition is open to all university and college students around the world. The winning article will also be published in the Justis newsletter, which reaches over 30,000 people within the legal profession. The first runner-up in each category will win £250.

    Find out more - http://www.justis.com/ltiwc2018/?email-WC-intro

  • 26 Oct 2017 09:54 | Angela Melville

    As many of you many know, Susana is a runner. She is also a strong supporter of her running community, and has encouraged many people (especially women) to take up running. Last year, I signed up for a virtual marathon through the Indigenous Marathon Project (IMP), which raises funds to assist Indigenous runners in Australia. Susana wasn't able to run last year, and so I presented her with my IMP medal. I hope it encourages others to also support healthy lifestyles in Indigenous communities.

    The IMP supports Indigenous peoples in Australia to take up marathon running as a means of promoting a healthy lifestyle. Running is an ideal means of changing lives. It is accessible to any age, ability and location and can provide a tremendous sense of achievement. The IMP was set up by Robert de Castella in 2010. De Castella is an Australian marathon runner who set the world record for the marathon in 1981, and dominated the event in the 1980s.

    The IMP selects a group of young Indigenous men and women every year to complete the New York City marathon after just six months of training. De Castella hoped that competing in the New York marathon would highlight the talent of Indigenous runners in Australia, and would unearth future champions. Runners also complete a Certificate in Fitness, and this qualification helps graduates to become role models who promote health and physical exercise to address chronic diseases such as diabetes, heart disease and renal failure in Indigenous communities. IMP’s runners can now be seen at many major running events in Australia and internationally.

    One of the ways in which the IMP raises funding to support Indigenous runners is through a virtual run. The virtual run was started in 2014, and is run every December. Participants register with the virtual run by making a donation to the IMP, and then tracking the number of kilometres that they run or walk throughout December. Participants can set their own goals, for instance they may want to accumulate 42.2 km throughout December, or run their first 5 km event. At the end of December, all participants receive a medal from the IMP.

    Further information on the IMP can be found at: http://imf.org.au/ and on facebook.


  • 25 Oct 2017 17:23 | César Pérez-Lizasuain

    Publicado originalmente en la revista 80 Grados.

    Ante el paso del huracán María varias personalidades, medios de comunicación alternativos y organizaciones periodísticas independientes han levantado la voz de alerta sobre posibles violaciones de Derechos Humanos por parte de los gobiernos de Puerto Rico y Estados Unidos en el manejo de la emergencia provocada por este desastre natural. El Derecho Internacional vela por la preparación adecuada de los Estados para minimizar riesgos en desastres naturales, así como también obliga a estos a dar una  respuesta oportuna y adecuada antes, durante y posterior al evento. En una publicación escrita por Juan Pablo Terminiello, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Buenos Aires, se explica que en “…el contexto de los desastres naturales, las actividades de protección de derechos humanos pueden abarcar un abanico amplio de acciones e iniciativas que pueden ir desde la instalación de letrinas y la distribución de agua potable, vestido y alimento, […] como así también el trabajo con las propias personas afectadas para el desarrollo de acciones de prevención y respuesta a la violencia sexual y de género en los centros de albergue y campamentos”.

    Las experiencias en pasados desastres naturales muestran que las personas afectadas por estos fenómenos, explica Terminiello, se encuentran susceptibles a encontrar “…limitaciones y serios obstáculos al ejercicio de sus derechos humanos”. Y añade: “Los desastres afectan la organización y estructura de la comunidad y hacen sentir fuertemente su impacto en áreas como la seguridad, el acceso a alimento, agua y saneamiento, la atención de la salud, el empleo, la educación y la vivienda. Producen muertes y daños que debieran ser mitigados desde la actuación de las autoridades como parte de la obligación genérica de los Estados de respetar y garantizar los derechos humanos de las personas sujetas a su jurisdicción”.

    Entre los Derechos Humanos reconocidos por el Derecho Internacional, además del derecho de los pueblos a recibir agua potable y alimentos, también se encuentra la garantía y protección de los derechos políticos y económicos como lo son la libertad de asociación, de movimiento, expresión, acceso a la información y a la salud. Por ejemplo, el “Marco de Sendai para la  Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030”, firmado en Japón en el 2015, dispone que los Estados siguen teniendo la obligación jurídica de garantizar la seguridad y el mantenimiento de estos derechos tras los desastres naturales.

    Aunque este marco no es vinculante, el mismo fue adaptado por la Asamblea General de la ONU y se atañe al Derecho Internacional vigente pues vela por el modo en que los Estados miembros impulsan medidas de prevención y acción para disminuir los riesgos, daños y víctimas que ocasionan los desastres naturales y el cambio climático. Este acuerdo también incluye “metas para reducir el daño a la infraestructura y la interrupción de los servicios básicos, incluyendo instalaciones de salud y educación”, así como maximizar el acceso a la información y difusión pública antes, durante y posterior al evento catastrófico para beneficio de la población.

    El derecho a estar debidamente informados en caso de desastres naturales

    La escasa información y la deficiente corroboración oficial por parte de las autoridades, tanto locales como federales, se han sumado a la desesperación de miles de personas aún incomunicadas en Puerto Rico, así como también de la diáspora puertorriqueña radicada mayormente en Estados Unidos. Entre las condiciones que se reconocen a escala internacional, es de vital importancia el derecho a la información, tanto la que puedan ofrecer las autoridades estatales así como también los medios de comunicación. A modo de ejemplo, el Centro de Periodismo Investigativo ha iniciado una serie de indagaciones sobre el número real de fatalidades asociadas al paso del huracán María por Puerto Rico. Desde el día siguiente al evento, aunque de forma muy fragmentada, medios sociales y medios de comunicación tradicionales informaban sobre las desapariciones y muertes provocadas por deslizamientos de tierra e inundaciones asociadas al ciclón María. En esos días se hablaba de más de una veintena de víctimas.

    Sin embargo, el gobernador Ricardo Rosselló y diversos secretarios de su gabinete, incluyendo el secretario de Seguridad Pública Héctor Pesquera, aseguraban que el número de muertes relacionadas al fenómeno climático era menor. Hasta la mañana del martes 3 de octubre, día en que el Presidente estadounidense Donald Trump visitaba la Isla, el gobierno solamente había confirmado 16 muertes. En las primeras declaraciones del Presidente en la Isla, este destacó – con su usual insensibilidad y poco tacto– lo que según él constituía un número limitado de víctimas y parecía felicitar al gobernador Rosselló por ello. El mismo martes 3 de octubre, apenas unas horas de concluida la visita de Trump al país, El Nuevo Día informaba a las 8:41 PM que el gobernador Rosselló confirmaba que la cifra de fatalidades asociadas directa e indirectamente a María ascendía a 34.

    La inconsistencia de la información emitida por las autoridades locales tiene varias connotaciones. Entre ellas, se encuentra la importancia del flujo de comunicaciones e informaciones oficiales en las emergencias ocasionadas por un desastre natural. Para algunos observadores en las redes sociales, ha habido una especie de desfase en la forma en que ha circulado la información en donde los medios de comunicación y el Estado han claudicado en su responsabilidad ética y pública de informar con transparencia a la población en general.

    ¿Por qué es de vital importancia mantener un flujo de información constante y veraz en este tipo de situación?, se le preguntó a Liza Gallardo quien es la directora del Capítulo en Puerto Rico de Amnistía Internacional: “Para tomar las decisiones que van a salvar a tu vida. Para que, en primer término, puedan salvaguardar su vida y la de sus familiares”. Cabría añadir que este derecho a estar debidamente informado por parte de las autoridades estatales queda plenamente entrecruzado con el derecho a la salud.  El sábado 7 de octubre el medio noticioso Noticel reportaba  una serie de muertes provocadas por Leptospirosis, según lo anunciaba Lornna Soto, la alcaldesa del Municipio de Canóvanas. Hasta el momento en que escribo, el Departamento de Salud no ha emitido ninguna comunicación oficial y en su cuenta de Twitter la última actividad registrada era del 5 de octubre pasado. Mientras brilla por su ausencia esta dependencia pública, la información circulada para prevenir este tipo de infección ha provenido principalmente desde las redes sociales de profesionales de la salud en su carácter individual.

    El desastre natural es político

    También en entrevista para 80 Grados, la especialista en Derechos Humanos Parastoo Anita Mesri, quien se encuentra afiliada a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirma que de acuerdo al Derecho Internacional los Estados se encuentran obligados a enfrentar con prontitud y diligencia las emergencias que ocasionan los desastres naturales en favor de sus constituyentes: “Sobre todo el Derecho Internacional Público impone una serie de obligaciones a los Estados en su actuar con relación a su población (la que reside dentro de su territorio y la que esté sujeto a su dominio político, social, económico y jurídico de forma remota, es decir, colonial). Estas obligaciones deben regirse por una ética en que el resguardo de los derechos humanos sea la primera consideración. En el caso de un desastre natural, igual que en todos, los derechos humanos primordiales son el derecho a la vida y a la dignidad humana”.

    Parastoo Mesri considera que la condición colonial en Puerto Rico ha agravado los efectos que haya podido ocasionar el huracán María. Por un lado, las Leyes de Cabotaje no permiten el que se puedan recibir las diversas ayudas humanitarias de países regionales que así deseen hacerlo. La coordinación con otros Estados o países es esencial para enfrentar un desastre natural, especialmente si las víctimas se encuentran en una isla: “Lo anterior implica una coordinación con otros Estados, para primero, realizar operaciones de rescate, sólo para después,  llevar a cabo la reconstrucción”. Además, el Derecho Internacional obliga a los poderes coloniales, en nuestro caso los Estados Unidos, a responder por los desastres naturales en los territorios subordinados bajo su control. Para Parastoo Mesri, esa obligación se desprende, sobre todo, de una ética que debe ser “…la base del actuar político. En el ambiente de las crisis humanitarias, los poderes coloniales tienen que asegurar, aún más, el bienestar de sus colonias con miras a acciones que den pie a su descolonización. Un desastre natural, como lo sucedido en Puerto Rico, puede desatar una crisis al no ser respondido de forma ética por los amos coloniales”.

    Por su parte, Gallardo insiste en que la crisis política y económica por la que atravesaba el país, antes del fenómeno atmosférico, ha sido un fuerte agravante a los efectos ocasionados por este. Particularmente, la desigualdad social promovida estructuralmente desde las políticas de austeridad sirvieron de base para multiplicar los efectos del huracán: “La situación económica del país es el agravante número uno. No había recursos suficientes para enfrentar de inmediato la emergencia y había que [buscar] los recursos de afuera. Especialmente la Ley Jones ha retrasado la entrada de suministros. Y ahí hay un elemento de discrimen por parte de Estados Unidos para con nosotros. ¿Qué cantidad se va a enviar? ¿Cuánto personal se va a enviar a Puerto Rico? En dos semanas, en términos de movilización y apoyo de Estados Unidos, aquí había menos de 10 mil personas trabajando. Así que ahí tú puedes ver también la falta de interés [del gobierno estadounidense] y que deja en evidencia la visita de Trump. En realidad la ayuda llega a cuenta gota”.

    Aclaró la directora de Amnistía Internacional en Puerto Rico que además del discrimen colonial y la vulnerabilidad en la que se encuentran poblaciones tales como los viejos, las mujeres, los enfermos y la gente en los refugios, también en el plano local se viven otros tipos de discrímenes y situaciones injustas. Estas situaciones se reflejan sobre todo en un ya maltratado sector laboral: el nuevo trabajador precario. “Pero dentro de la colonia también hay discrimen. Ante la pobreza, la gente se ha quedado sin empleo. Los que viven de cheque en cheque ahora mismo no tienen ninguna entrada económica, como lo son los empleados por contrato. Hay empresas que ya están despidiendo. Ahora, las empresas van a contar con la nueva reforma [laboral] en donde han bajado los salarios” y en la cual existen menos protecciones legales para los trabajadores.

    Como vector político en esta coyuntura,  hay que considerar las reformas neoliberales que promueven las privatizaciones, la austeridad, los despidos, la desregulación del derecho laboral, así como la reducción de la esfera pública en general. Estas políticas han acentuado la desigualdad social en un país que antes del huracán ya registraba más de la mitad de su población en condiciones de pobreza, además de sufrir una elevada tasa de desempleo, deserción escolar y el mayor flujo migratorio en su historia. A eso se suma que Puerto Rico es una de las jurisdicciones en Estados Unidos con la mayor tasa de ejecuciones hipotecarias al ritmo de 14 familias que pierden sus casas diariamente. Lo que, a su vez, ha provocado que miles de familias no hayan podido contar con un hogar seguro para enfrentar el huracán María.

    Construir sobre cadáveres: etapas de emergencia y recuperación vs. la reconstrucción del país

    La reconstrucción del país es importante. Sin embargo, como ha declarado la antropóloga puertorriqueña radicada en los Estados Unidos, Yarimar Bonilla, se corre el riesgo de que los gobiernos neoliberales quieran adelantar las agendas económicas de sectores privados interesados en capitalizar sobre la tragedia humana promoviendo privatizaciones de bienes públicos e instaurando mayores medidas de austeridad. Bonilla estima que inversores privados, a quienes los gobiernos neoliberales de Ricardo Rosselló y Donald Trump responden, son “…the kind of people who are going to benefit and profit and do very well in this post-hurricane economy at the expense of the folks who are now trapped in their homes without food, without water, without gasoline. So the suffering that people are experiencing right now could prove to be of economic benefit to a chosen few.” Sin embargo, en el Derecho Internacional prima el interés público por encima del privado en los periodos de recuperación y de reconstrucción tras un desastre natural.

    No en balde, la delegación de los Estados Unidos en la ONU hacía constar sus reservas ante la adopción del Marco de Sendai por considerar que el interés privado debe jugar un rol protagónico en las etapas de recuperación y reconstrucción.  “We do not accept any reference to the coordination of international bodies that fails to acknowledge their respective authorities and competencies, and we dissociate from any reference to processes or relationships that disenfranchise the private sector, a vital partner in our endeavors.” Así lo comunicaba Wilson Sumner explicando la posición de los Estados Unidos ante la adopción de este marco por parte de la Asamblea General.

    De todos modos, el Marco de Sendai, y su predecesor el Hyogo Framework for Action (HFA) 2005-2015: Building the Resilience of Nations and Communities to Disasters, imponen a los Estados varias temporalidades o etapas para lidiar con desastres naturales: etapas de emergencia, recuperación y reconstrucción.

    Apenas salía el ojo del huracán María de territorio puertorriqueño, en la única onda radial que quedaba con vida en el área metropolitana no se escuchaba del vocabulario empleado por periodistas y funcionarios públicos, incluido el gobernador, el uso de la palabra “rescates”. Sin embargo, en su lugar se comenzaba a promocionar un slogan mediático promovido por el gobierno local que aludía a que la inmediata reconstrucción económica, así como el de la infraestructura afectada, eran la prioridades desde el día uno: “Puerto Rico se Levanta” se les escuchaba decir una y otra vez.

    Al establecer un paralelo con el reciente caso mexicano ante el siniestro terremoto que sufrió buena parte de ese país, Parastoo Mesri entiende que es vital que los gobiernos se tomen en serio su deber ético y legal para proteger y rescatar aquellas víctimas que se encuentren en grave peligro tras el desastre natural.  Pretender posicionar la reconstrucción por encima de las operaciones de rescate constituye una crasa violación de los Derechos Humanos. “De ser así, se está planteando edificar y cimentar sobre los posibles muertos, cosa que la misma sociedad civil ha impedido en esos días de semejante tragedia en México”. Y Añadió: “Urge respetar las leyes, y la ética que ellas imponen, del Derecho Internacional Público y trabajar solidariamente con los demás Estados para primero agotar los medios idóneos para el rescate humano (y animal) para después, buscar la reconstrucción”.

    Liza Gallardo considera que a más de dos semanas del evento ciclónico, el país aún se encuentra en etapa de emergencia y recuperación: “Las campañas [mediáticas] que estoy viendo son sobre la reconstrucción. Las campañas sobre la recaudación de fondos son sobre ‘vamos a reconstruir a Puerto Rico’. Y aquí realmente estamos todavía en una etapa de salvar vidas. Hay pueblos en donde [la ayuda] no ha llegado a la gente. Hay muertos que no se han sacado del fango, de casas enterradas, de funerarias e incluso de hospitales. Estamos en etapa de recuperación de cadáveres y de salvar vidas”.

    Finalmente, Parastoo Mesri, desde la experiencia mexicana, puntualizó que, además, la reconstrucción “…debe ser conforme a la geografía y paisaje cultural propios del Caribe, con los materiales adecuados para tal fin, dando prioridad a materiales naturales y la arquitectura vernácula. Hay que velar que el desastre no se desate en una crisis humanitaria”.


  • 26 Sep 2017 22:40 | Deborah Kim

    Hi everyone, 

    My name is Deborah Kim and I'm a current Master's student at Oñati IISL.

    My Bachelor's Thesis on marital rape immunity in India has very recently been published in Crime, Law and Social Change. I am sharing a link to the article below:

    https://link.springer.com/epdf/10.1007/s10611-017-9705-3?author_access_token=ji24Yxm6VJoUg2l5n_WFzve4RwlQNchNByi7wbcMAY5JhnzxmjbmM8jE_VEdQb3sHu0JdnrRE231XUUq1ZKY1sfie0TZ6JZMhYNKXKUOlN6ddwuhkwUWl6z2UTXfy4rPvw3noIvvGW2Ml4nWNYDxVQ%3D%3D

    Kind regards,

    Deborah

  • 27 Jul 2017 14:09 | Maria Zendegi Zelaia

    Gradu Amaierarako ikerketan, EAEko udalerrietan berdintasun politiketan dagoen aktibotasun maila ikertu dut. Ikerketa denbora eta baliabide faltagatik 5.000 biztanletik gorako udalerrietara mugatu dut; nahiz eta 4/2005eko Emakume eta Gizonen Berdintasunerako Legeak 3.000 biztanleko udalerriak ezartzen dituen. Prezeski, autonomia faltagatik beste antolamendu bat dutelako udalerri txikiek eta ikerketa desorekatu dezakeelako.

    Honetarako, datu eta inkesta telefonikoez baliatu naiz, baita Elorrioko Udalean izandako esperientziatik ere. Elkarrizketa sakonagoak egitea gustatuko litzaidakeen arren, gaurkoan ez da honela izan. Bestalde, 2.000 eta 2.015 arteko urte tartea aukeratu dut, epealdia gehiago ezin delako luzatu denboran, ikerketa desbideratuko lukeelako; gainera, diru laguntzek – sistematikoki behintzat, urtero – XX.mende amaieran eta XXI.mende hasieran gorakada izan dute eta azken puntu hau, garrantzitsua izango da Berdintasun Politiken jauzia ulertzeko ikerketa honetan. Ondorioz epealdi honetara mugatu dut ikerketa osoa.

    Hariarekin jarraituz, hainbat kontzeptu definitzea ezinbestekoa da ikerketaren nondik norakoak ulertzeko. Lan honen testuinguruan, berdintasun politiketan aktibo izatearen kontzeptuak esan nahiko du hala nola, berdintasun plan bat jorratuta duen udala dela, baita Berdintasun Unitate bat duela egunero honetan jarduten dena, Eudelek osatutako Berdintasunaren aldeko Udalerrien erakunde-sarean (Berdinsarean) dagoela eta beste hainbat faktore. Bederen, adierazle sistema zehatzago batekin neurtu da aktibotasun maila hau. Askoz gehiago luzatu gabe, ikerketaren emaitza nagusiak azalduko nahiko nituzke.

    Pérezek (2014) azaltzen duenez, azken urteotan gobernu lokalak bere jardunean igoera nabarmena izan du eta honenbestez eskaera geroz eta handiagoei egin behar dio aurre. Honek suposatu du udalek duten aurrekontu urriak oraindik eta gehiago estutu behar izatea. Halere, menpekotasun ekonomikoa aztertzerakoan, kontuan izan behar da Udalak Estatutuen 10.4 artikuluari jarraiki  hauen ardura ekonomikoa Foru Aldundiek dutela.

    Era berean, udal batzuek prekarizazio egoera bat jasan dute, legalki beraiei ez dagokien zerbitzuak emateagatik. (Suárez 2008: 32; in Pérez, 2014: 272). Honen adibide dira babes eta segurtasun sozialerako zerbitzuak edota gizarte laguntzarako bestelako zerbitzuak.

     Pérezen (2014) ikerketak EAEko udalen diru sarrerak aztertzen ditu. Beheko taulan ikusten den bezala, transferentziek dute Autonomia Erkidegoko udaletan pisu gehien; hain zuzen ere azken datuen arabera %51,37a suposatzen dute. Bigarren postuan, urte bereko datuetan, diru sarrera propioak aurekontuaren %46,12an daude. Beraz, argi geratzen da oraindik udalek duten menpekotasun ekonomikoa; honek guztiak berdintasunerako politikak aplikatzean eragin zuzena duelarik.

    1.taula: EAEko administrazio publikoen sarrerak

    SARRERA MOTA

    2009

    2012

    Zergak

    %15,53

    %19,58

    Tasak

    %14,64

    %18,13

    Zorra

    %7,22

    %2,46

    Besteak

    %9,75

    %6,12

    Diru sarrera propioak guztira

    %46,34

    %46,12

    Partizipazioak Estatuko Zergak

    %3,02

    %2,35

    Transferentziak

    %48,85

    %51,37

    Iturria: lanketa propioa Pérezen (2014: 205) datuen arabera


    Azkenik, garrantzitsua da ulertzea nondik datozen aipatutako transferentzia hauek. Oro har, 2012ko datuen arabera, Foru Aldundiek transferentzien %98,5ko ekarpena egin zuten. Honek esan nahi du Eusko Jaurlaritzaren transferentziak urte hartan soilik %1,5ekoak izan zirela.

    Gobernu lokalak, 1985eko legearekin bat konpetentziak lortu zituen berdintasunean, hauen artean, gizarte zerbitzuak  hornitzekoa ere. Gainera, gaur egunera arte dekretatutako berdintasun lege guztiek dutela aipamen berezia udalen parte hartze derrigorrezkoari buruz.

    Harreman intergubernamentalen arkitektura instituzional honetan, Udalak herritarrekin harreman zuzena duten erakundeak direla ulerturik, hauek berdintasunarekiko duten esku hartzea aztertzea ezinbestekoa da. Bestalde, Espainiako deszentralizazio mailagatik, autonomia erkidegoek Gobernu Zentralari berdintasun politiketan aurre hartu diote, eta berritzaileak izan dira jurisprudentzia genero ikuspegitik eratzen eta birmoldatzen.

    Bestetik, Eusko Jaurlaritzari dagokionez, 2012an berdintasunerako aurrekontu orokorren %0,19a zen; hortik berdintasuna bultzatzeko %58a, bigarrenik berdintasunerako langileentzat %23a eta azkenik %19a azpiegitura finkoetarako. Gainera, Emakunderen 2015eko txostenaren arabera, berdintasunerako unitateak geroz eta konplexuagoak dira. 2013ko datuek diote 2012an 147 pertsona zeudela berdintasunerako lanpostuetan. Hala ere, aipatu beharra dago Alfama eta Alonsoren arabera (2015), lanpostu hauetan prekarietate indizeak ere aztertu izan direla.

    Hiru lurralde historikoen udalak aztertuz geroz, diferentzia nabarmenak ikusten dira. Arabar herritar gehienak hiriburuan pilatzen dira eta beste Udal gehienak tamaina txikikoak dira, honek asko zailtzen duelarik berdintasun politika tinkoak aurrera eramatea gainontzeko udalerrietan.

    Gipuzkoari dagokionean Berdintasunean ibilbiderik ez duten udalerriak 5.000 biztanletik beherakoak dira. Gainera, mankomunitate eta koadrila mailan askoz gehiago jorratu da gaia, beste lurralde historikoekin erkatuz gero. Hemen, egoera mistoagoa da, izan ere erdi mailako udalak (ibilbidea dutenak berdintasun politiketan) eta txikiak (azken urtetan hasi direnak berdintasun politikekin) aurkitzen dira. Hirugarrenik, Bizkaian, tamaina erdi eta handiko udaletan baita txikietan ere ibilbide luzeko udaletxeak gehiago dira beste lurralde historikoetan baino.

    Azkenik, udalen aktibotasun mailari buruzko laburpen txiki bat emateko, aipatu beharra dago Berdintasun Tekniaria, Berdintasun Sail propio bat (ez beste unitateekin konpartitutakoa ordea) eta Berdintasun Plan bat baino gehiago egin duten Udalek emaitza hobeak izan dutela. Bestetik, Berdinsarean egotea edota Europako Gutuna sinatu izateak ez du korrelazio zuzenik erakutsi Berdintasunaren aktibotasun mailarekin.

    Amaitzeko, gobernuan egon diren alderdiak (ezkerrekoa zein eskuinekoa) ikerketaren epealdian (2010-2015) ez du izan eragin zuzenik, hiriburuetan izan ezik, berdintasunaren jardunean. Ezta ere alkatetzan egon den pertsonaren sexuak; emakumezko ala gizonezko ez da inongo tankerarik nabarmendu ikerketaren zehar berdintasunean gehiago ala gutxiago jorratzerakoan. 

  • 18 Jul 2017 12:36 | Teresa Chopitea


    Descubrí la filosofía por medio del derecho, mis estudios universitarios comenzaron después de haber cumplido los cuarenta años, poder conocer las ideas de los filósofos y sus razonamientos desde la antigüedad hasta nuestros días fue fascinante para mí.  Una de las figuras que más me impactó fue Francisco de Vitoria alma mater de la llamada Escuela de Salamanca, en donde teólogos , filósofos y juristas pusieron las bases para el desarrollo de los Derechos Humanos, en la defensa y dignidad de los Indios en América, el Derecho Internacional, el límite al poder absoluto de Reyes y Papas o las distintas teorías económicas.
    Uno de los  grandes personajes de la Escuela de Salamanca fue Martin de Azpilcueta y Jaureguizar nacido en Barasoain,  Navarra, en 1492 y fallecido en Roma 1586. El llamado doctor Navarro fue teólogo, jurisconsulto y economista, el que desarrolló por primera vez la Teoría Cuantitativa del Dinero y la Teoría del Valor- Escasez dos de los principios básicos de la macroeconomía moderna. Schumpeter en su History of Economic Analysis le dedicó bastantes páginas a Azpilcueta y otros maestros de Salamanca. ¿Cómo es posible que aquellos hombres que se formaron y formaron a su vez, en las más prestigiosas universidades de su tiempo, Salamanca, Alcalá de Henares, Paris, Bolonia , Toulouse, Coimbra etc., sean tan desconocidos en nuestras Universidades? ¿Cómo es posible que en la Universidad de Oñati fundada por Rodrigo Mercado de Zuazola otro vasco y contemporáneo de todos ellos, donde en la actualidad  está la sede del Instituto internacional de Sociología Jurídica, en su magnífica biblioteca no haya una sola referencia sobre nuestro gran moralista, jurisconsulto y economista más reconocido de su tiempo, Martín de Azpilcueta?


  • 12 Jul 2017 18:28 | Sophie Arndt

    Entrevista con Vincenzo Ferrari, director científico del IISJ


    Sophie Arndt: Usted fue cofundador del IISJ en 1989. ¿Por qué lo fundaron y cuáles eran sus expectativas?

    Vincenzo Ferrari: Nosotros, el Comité de la Sociología del Derecho de la ISA (International Sociological Association), estábamos buscando un lugar donde montar un despacho, una oficina, un lugar dónde emplear a alguien que trabajara para nosotros. Y de repente un colega de la Universidad del País Vasco (UPV), Francisco Javier Caballero Harriet[1] de San Sebastián, dijo que era posible organizar algo mucho más importante aquí en el País Vasco. Esto aconteció en junio de  1988, durante el congreso de sociología internacional de sociología del derecho, que se celebró en Boloña, donde en aquellos tiempos yo era catedrático. En diciembre Caballero nos invitó a los miembros del “board” del “Research Committee” al País Vasco. Yo era el vicepresidente entonces, Jean Van Houtte de Bélgica[2] era el presidente y Volkmar Gessner[3] de Alemania el secretario. Venimos aquí, también con mi maestro, Renato Treves[4], antiguo presidente y fundador del proprio RCSL, y discutimos con el Gobierno del País Vasco un convenio que acabamos firmando. Así nació este instituto que es algo más que un despacho (riendo). Fue inesperado, algo de gran importancia. Durante los últimos treinta años, se ha convertido en el centro mundial de la sociología del derecho. Al principio, la misión era establecer un punto que fuera al mismo tiempo de encuentro, de reflexión, de organización y de invención de las iniciativas en el marco de la sociología del derecho. Los que tuvieron la idea eran por un lado Caballero, por otro lado Volkmar Gessner, que estaba colaborando con investigadores en San Sebastián. El gran intérprete de esta misión y esta idea, el que casi inventó el instituto desde sus pilares fue André-Jean Arnaud[5]. Lo nombramos director del instituto. El se puso a trabajar muy duro, viviendo aquí en On͂ati, dejando de lado todas sus actividades anteriores. Fue a vivir aquí con su esposa, Wanda Capeller. Dentro de unos cinco, seis meses el instituto se inauguró – a una velocidad inexplicable. En Italia un proceso así habría durado diez an͂os.

    ¿Entonces fue casi algo inesperado que el IISJ saliese a la luz?

    Sí, absolutamente inesperado. Era una utopía materializada.

    ¿Desde entonces ha cambiado mucho el concepto del IISJ?

    Diría que no. Pero, ahora mismo, creo que debe cambiar. Desde el principio, la idea que tenía yo del instituto era un tanto distinta de la que se acabó realizando. El instituto podía ser un centro de encuentros donde se reunían grupos de sociólogos del derecho para trabajar temas varios y se inauguró esta temporada de “workshops” que sigue estando. Cada an͂o se reúnen 15 workshops y tenemos propuestas para muchos más. Podríamos hospedar hasta 30 workshops al año, pero nuestro instituto tiene otro pilar fundamental: el máster. Desde el principio tuvimos dos iniciativas principales, los workshops y la maestría de la sociología del derecho. Es un sistema para agregar jóvenes a la sociología del derecho.

    La idea de Arnaud era que el instituto como tal no pudiese hacer investigación, porque no había investigadores. Yo propuse desde el principio que se intentase juntar los workshops con la investigación. Es decir, seleccionar aquellos workshops que fueran propuestos por grupos que querían hacer investigación a nivel internacional. Pero esto no se hizo. Lo estoy intentando ahora. Desde el principio, desde los años ochenta y noventa, que fueron “la edad de oro” del instituto, muchas cosas cambiaron. El primer y más importante cambio fue el recorte de presupuesto. El “budget” se redujo terriblemente por razón de la crisis financiera. Por ello, también hay que buscar otras fuentes de financiación.

    La situación también es distinta desde otro punto de vista. El instituto en aquel tiempo estaba naciendo y atrajo mucha gente de distintos partes del mundo, y lo sigue haciendo. Pero hoy hay una comunidad de ex-on͂atienses, de alumni, que se sienten parte del instituto. Entonces el instituto puede animar un grupo que venga aquí, que con una financiación especial de varias fuentes privadas y públicas lleve a cabo tareas de investigación.

    ¿Es decir para un periodo más largo?

    Este es el proyecto que tengo en mente ahora mismo. Porque creo que el instituto puede seguir andando con este programa. Pero naturalmente acarea algunos problemas: Los workshops tienen un éxito espectacular, se autofinancian, vienen personas de todo el mundo cada an͂o. Por su parte, el máster pone una serie de problemas. La tendencia general de los másteres es, primero, que hay una competición inimaginable a nivel mundial. Segundo, la tendencia de los estudiantes es escoger un máster que lleve directamente a una profesión. Esto no es el caso con la sociología del derecho – al menos, no en sentido estricto. Aunque no tenga una salida profesional directa, la sociología del derecho es muy importante para la cultura jurídica: tanto para académicos como para abogados. Sociología sabe más a una elaboración teórica, a teoría general. Te hace pensar más en Luhmann que en un trabajo de campo, como diría Robert K. Merton, de medio alcance. Cuando uno piensa en la sociología del derecho no piensa en problemas concretos, como por ejemplo la crisis financiera, sino en algo muy académico. Hay que bajar del nivel académico hacia algo más concreto.

    Hablando del máster. Parece que en este máster tienen que caber carreras muy distintas. ¿Qué va a aportar el máster para todos los diferentes grupos de estudiantes?

    No todos nuestros graduados, ya casi 500 desde 1990, han hecho carrera académica. También hay gente que trabaja en organizaciones no-gubernamentales o en la administración. Muchos de los estudiantes del máster quieren hacer un doctorado después. Este es otro programa que estamos intentando establecer. Hubo un doctorado internacional del que el instituto formaba parrte. Estaba asentado en Milán, con intitulación a Renato Treves. Por razones burocráticas italianas lo tuvimos que cancelar. Estamos intentando restablecerlo con la UPV, puede que hasta en colaboración con Milán. Los estudiantes normalmente quieren irse para un doctorado y entrar en la academia. Es su tendencia natural. Pero yo creo que un máster de sociología del derecho que, por ejemplo, termine con una tesis sobre la distribución social de la propiedad, puede ser muy útil para hacer carrera en una empresa o en la administración pública.

    Sociología del derecho significa mirar al derecho desde una perspectiva distinta: preguntamos cómo se actúa a través del derecho. Es algo que los juristas normalmente no hacen. Se ocupan de las normas y de su interpretación. No se dan cuenta de que el derecho tiene un impacto en la sociedad. Nosotros examinamos precisamente este impacto. Pero eso supone también ir a la calle y no solo recluirse en la torre de marfil.

    ¿En este sentido, es el máster es una antítesis a la educación universitaria común?

    No, es un complemento.

    Hablemos algo más del máster. En este an͂o la mayoría de estudiantes y profesores son juristas. ¿Normalmente es así? ¿Qué significa esto para el programa?

    Ahora no tengo en mente cifras y porcentajes. Este año, me sorprendió que hubiese una mayoría de varones, normalmente hay una mayoría de mujeres. Efectivamente, normalmente vienen más del derecho que de la sociología. Es, a todas luces, paradójico: la sociología del derecho atrae más la atención de los juristas que de los sociólogos.

    ¿Por qué?

    Vienen juristas de mentalidad abierta. Son juristas que son conscientes de que, como decía, el derecho tiene un impacto social, económico o político y que mantiene relaciones con otros sistemas sociales. Se dan cuenta de que hay que analizar todo eso y que la sociología del derecho o “law and society” puede ser un complemento interesante para la formación jurídica. Por su parte, los sociólogos tienden a ver el derecho como algo exótico. Algo no material. Algo fundamentalmente simbólico. Naturalmente, existen excepciones. Fui durante ocho an͂os miembro del comité ejecutivo de la Sociedad Internacional de Sociología y era el único sociólogo del derecho en este cojunto. En este circulo de amigos queridísimos siempre me sentí un tanto estrado culturalmente. Me cansó siempre tener que hacer entender que hay que reservar un lugar normal para la sociología del derecho, por ejemplo en las plenarias del congreso. Hay sociólogos de la agricultura, sociólogos políticos, sociólogos del trabajo: en mi opinión cada uno debe plantearse el derecho como problema. Puede ser que las normas sean violadas, puede ser que las normas sean ignoradas, puede ser que las normas cumplan una función contraria a aquella para la que habían sido creadas. Pero hay algo que no se puede ignorar: las normas existen.

    ¿Y de dónde viene esta ignorancia de los sociólogos?

    De los orígenes de la sociología. Max Weber es la excepción, pues era jurista. Como también, por cierto, Niklas Luhmann. Aún así, en Alemania siempre se hizo más sociología de derecho en las facultades de derecho que en las de sociología. Aunque Luhmann enseñara en una facultad de sociología. Antes en las facultades de derecho, existían cátedras de sociología del derecho. Hoy en día, aún hay cursos en las facultades de derecho, pero normalmente llevados por juristas y no por catedráticos de sociología del derecho. Pero en otros países, por ejemplo Francia, el rechazo de alguien como Auguste Comte hacia la cultura jurídica echó raíces. Aunque Durkheim apreciase  el derecho como símbolo de la solidaridad social. Yo lo explico de esta manera: Los estudiantes de las ciencias sociales casi no cursan clases en derecho. Tal vez alguna introducción al derecho público, constitucional, y ya está.

    ¿Quizás se explica por cierto escepticismo ante el poder estatal, que la gente ve representado en el derecho?

    No, más bien me parece un “problema cultural” de la organización de los cursos. Quiero subrayar una cosa: sin una formación jurídica profunda, uno nunca entenderá lo que el derecho dice, quiere decir o debe decir, uno nunca se dará cuenta de la importancia del derecho.

    ¿Entonces hay que estudiar el derecho para entender su función?

    Hay que estudiar el derecho. La sociología del derecho, parafraseando a H.L.A. Hart, significa mirar el derecho desde el exterior. Pero primero hay que tener la visión desde dentro, hay que saber qué es el derecho, para después, poderlo valorar desde afuera.

    ¿Piensa que existe la sociología jurídica? ¿O hay, al menos, dos sociologías jurídicas, una desde la sociología y otra desde el derecho?

    Esto pensaba mi maestro, Treves. Treves lo afirmó siempre, desde los an͂os 50, hasta su última ponencia en Milán.[6] Siempre repetía que hay dos sociologías del derecho. Su fórmula era: una observa el derecho en la sociedad, la otra observa la sociedad en el derecho. Esta idea se reitera en su último libro que fue traducido también al castellano y al francés.[7]

    ¿Y usted está de acuerdo con esta distinción?

    Yo no veo tanto esta distinción. Yo veo problemas de gran alcance y problemas de medio alcance. A mi me influyó mucho Merton. Me he hecho mía su mirada, su demanda de una sociología de medio alcance. Esto no quiere decir, que no me interesen los problemas de teoría general. Mi libro de 87/89, Funciones del Derecho[8], que ha sido traducido al castellano y al griego, es un libro de teoría general. Yo veo la sociología del derecho como una ciencia que define al derecho como un instrumento de acción social o como una modalidad de acción social. Pero, de todas formas, la distinción de Treves es válida para describir una actitud científica. Hay sociólogos que se ocupan del problema general y otros que se centran en problemas de medio alcance.

    ¿Si ve el derecho como instrumento para la sociedad, cree que la sociología jurídica también tiene un papel instrumental o incluso una función normativa?

    Creo que sí, en el sentido de Max Weber, que desde un punto de vista más ético que funcional diferenciaba entre la tarea del jurista, del sociólogo y del político. El jurista actúa de forma práctica, es decir, se involucra en una interacción constante con las instituciones, especialmente las judiciales. Por lo tanto, actúa y habla desde un punto de vista tanto descriptivo como prescriptivo, interpreta las normas, recomendando usos lingüísticos. El sociólogo recoge y acumula datos sociales, también los interpreta. Y con estos datos también puede ayudar al jurista a entender el impacto social y político del derecho.

    ¿Y el sociólogo debería ayudar al jurista?

    Yo creo que sí. Por lo menos puede intentarlo. Sobre todo los políticos deberían considerar que un sociólogo u otro científico social podría explicarles algo sobre la “realidad” entre comillas.

    Un ejemplo es la reforma del derecho familiar en Francia, en los an͂os 60. El gobierno gaulista encargó al profesor Jean Carbonnier, un gran civilista de mentalidad no formalista, no exegética, hacer un estudio preliminar, sobre el impacto de la reforma. Y él hizo investigaciones sociológicas. En Italia tuvimos otro ejemplo en 1970, cuando se legalizó el divorcio. Fue una dura lucha contra la iglesia católica y la extrema derecha neo-fascista. La lucha fue tan dura y la correlación de fuerzas tan difícil, que se tuvo que negociar con los demócratas cristianos. Hubo un precio que tuvieron que pagar todos los que estaban a favor de la ley del divorcio, socialistas, comunistas y liberales: el compromiso fue aceptar un término de entre cinco y siete años para pasar de la separación al divorcio formal. Claro, lo que entonces pasó es que los divorciados, especialmente los hombres, se ponían a vivir con sus nuevas parejas sin casarse. Entonces, la ley provocó un aumento espectacular de parejas “libres” que vivían juntos en condición, como se decía en aquel tiempo, de “concubinato”. Para los que se oponían al divorcio, esto fue un hecho terrible. Luego se redujo a tres an͂os. Ahora son casi siempre seis meses.

    Volvamos a la sociología jurídica como disciplina. A mí me parece que al ofrecer un máster en sociología del derecho y mantener un instituto dedicado exclusivamente a la sociología jurídica, el IISJ contribuye a construir la sociología jurídica como disciplina autónoma.

    Es verdad. El instituto ha contribuido muchísimo. En Latinoamérica la sociología jurídica se está desarrollando e imponiendo, con sus naturales dificulatades, gracias también al instituto. Mucha gente de países latinoamericanos formada en el IISJ ha impulsado la sociología del derecho en sus países de origen.

    Yo quisiera subrayar que la sociología del derecho es, por definición, interdisciplinaria. Pero la sociología como tal ya lo es. Por su parte, el derecho se ocupa de muchísimas cosas, como por ejemplo el impacto del derecho en la familia, en la sociedad, en el campo, a veces hasta en el cielo y bajo tierra. El derecho es universal. Ello significa que toda investigación interdisciplinaria debe involucrar a los expertos de las ciencias “duras”, es decir, las ciencias naturales. Por ejemplo, un tema tan fundamental como el del medio ambiente. ¿Cómo se puede imaginar una investigación socio-jurídica sin la colaboración de expertos en, digamos, glaciología? El deshielo de los glaciares en los Alpes me impresiona mucho. Durante toda mi vida, he sido aficionado al alpinismo. En Südtirol existe un lugar maravilloso que se llama Sulden, que está frente a inmensos glaciares. Cada an͂o que vuelvo a Sulden me pongo triste, veo como los glaciares se han derretido un poco más. Hablé durante an͂os con un colega de Edinburgo que es glaciólogo y me explicó lo que está aconteciendo y cual está la responsabilidad de los hombres en provocar estos efectos. En estudios así, siempre deberían estar involucrados científicos de diferentes ámbitos. Interdisciplinaridad significa esto.

    Quisiera plantearle otra pregunta acerca del papel de la sociología jurídica respecto a la jurisprudencia clásica: ¿Cree que a los juristas la sociología jurídica les produce un desencanto con su propia disciplina?

    Una muy buena pregunta. A mí mismo me provocó un desencanto. Yo tengo una historia muy particular. Entré en la facultad de derecho siguiendo los pasos de mi abuelo y de mi padre, que se habían alejado del derecho los dos, como hizo también mi hija mayor. A mí, me gustaba el derecho, pero sobre todo me apasionaban la filosofía del derecho y la sociología en general. Por aquel entonces, la sociología del derecho aún no existía. Después me volví a interesar algo más por el derecho, en especial por el derecho procesal, sobre el cual escribí mi tesis de maestría. Pese a ello, el derecho positivo me producía una sensación de ahogo. Para mí, la filosofía del derecho y la sociología del derecho fueron un verdadero salvavidas, me permitieron respirar.

    ¿Entonces, la sociología del derecho le salvó?

    Sí. Y entré a la sociología del derecho gracias a la generosidad de Treves, que me acogió después que yo le hubiera dicho “no, prefiero escribir una tesis en derecho positivo”. Dada mi formación, me considero más jurista que sociólogo. Pero soy un jurista crítico. Y veo el derecho desde diferentes perspectivas. A veces es casi esquizofrénico. Cuando alguien actúa como abogado o como juez, naturalmente actua con la mentalidad de que tiene que interpretar y aplicar ciertas normas. Pero también tiene que interpretar unos hechos. Por ejemplo, los juristas no se dan cuenta de la importancia del hecho en un caso judicial. La construcción del hecho es algo central. Yo lo veo en mi trabajo como juez de la autodisciplina publicitaria. Allí el hecho es sumamente importante. Hay que decriptarlo más que interpretarlo. Tienes que entender y decodificar. Siempre digo a mis estudiantes “Que tengan en cuenta que antes de las normas viene construcción del hecho”. Tienes que encauzar los hechos dentro las normas y para encauzarlos hay que construirlos, pasarlos por filtros. Los pruebas son como filtros. Pero antes de ello hay que construir el hecho de alguna manera. Tal y como se construye una noticia para un periódico. Hay acontecimientos. Es un proceso de selección que pasa por filtros y se convierte en noticia.  Ahora hay un movimiento “narrativista”  muy fuerte en la sociología del derecho de estudios sobre cómo se construye el hecho dentro el derecho. Darse cuenta de estas relaciones desde una perspectiva jurídica clásica sí que produce cierto desencanto.

    En Italia en 1959 apareció un libro de un filósofo del derecho sardo, Antonio Pigliaru, que describía la “vendetta barbaricina”, el orden normativo de los pastores de la región de Barbagia, una región del centro de Cerden͂a, como orden jurídico.[9] Era un desafío contra la cultura estatalista, centralista, monista, positivista. Yo me acuerdo de juristas que decían “Pero sí, ¿cómo se puede describir la vendetta como orden jurídico?”. Se puede decir que él adelantabe la vuelta pluralista que se impuso de nuevo – aunque antes ya había Ehrlich, había Gurvitch – que se impuso de nuevo en los an͂os setenta-ochenta con el renacimiento de la cuestión étnica. Los juristas lo trataron como una blasfemia.

    En este sentido, la sociología del derecho es tanto deconstructiva como reconstructiva. Lo que no significa faltar o negar el respeto al razonamiento jurídico formal. Hay que distinguir las  tareas.

    Pero al mismo tiempo ha escrito en un artículo de 2015[10] hay que pasar por el conocimiento interno del derecho...

    ... para entender. No puede deconstruir aquello que no conoce desde dentro, aquello que no se conoce como una construcción particular.

    También dijo en su artículo que la sociología jurídica necesita de una una mirada interior, y que, a veces, su perspectiva externa carece de calidades sociológicas.

    Sí, quien toma una perspectiva solo externa carece de conocimiento jurídico. En cambio, quien practica la sociología del derecho solo desde el derecho puede estar falta de rigor sociológico, especialmente en la investigación empírica. Porque aquellos que vienen de las facultades del derecho no poseen apenas conocimientos sociológicos. No se puede sustituir la sociología general por la sociología del derecho. Y, sobre todo, no se puede carecer de conocimientos metodológicos. Con alguna excepción, como el Journal of empirical legal studies, cuyos trabajos suelen ser muy refinados a nivel metodológico, la sociología del derecho muchas veces opera con métodos bastantes primitivos. Y, sobre todo en las últimas décadas, se ha desarrollado más la investigación cualitativa que la cuantitativa, al ser esta última mucho más costosa y necesitar unos conocimientos mucho más profundos de estadística – conocimientos que yo mismo no poseo a un nivel particularmente refinado.

    Para volver a la situación del instituto: ¿cúales el papel del Gobierno Vasco en el instituto aparte de dar financiación?  La mitad de los miembros en el patronato del IISJ son del Gobierno Vasco. ¿Cuál era su interés al principio, cuál es su influencia ahora?

    Caballero Harriet, nuestro colega de la UPV, tenía relaciones con el gobierno en aquel tiempo y lo convenció que era el momento de abrir la puerta a la sociología del derecho, algo que él mismo había hecho anteriorimente en San Sebastián. Y los convenció. Entonces se abrió esta puerta, o esta ventana, como la definía Renato Treves: “la ventana abierta”. Naturalmente, desde entonces en el Gobierno Vasco ha habido muchos cambios. Hubo una legislatura en la que el Partido Nacionalista Vasco (PNV), el gran impulsor del instituto, se fue a la oposición. Pero el gobierno siempre mantuvo su apoyo al instituto, aunque en los últimos an͂os haya disminuido mucho el presupuesto por razones económicas. Acabo de hablar con la consejera de justicia y la vice-consejera y me pareció que tenían un interés real por apoyar al instituto. Yo creo que hay que fortalecer la relación entre el instituto y la sociedades espan͂olas y vascas y, en particular, con la ciudad de Oñati. Es paradójico que en la calle o en los bares, el típico lugar de encuentro, haya gente que no sepa que en Oñati existe un instituto académico. Mucha gente de la ciudad no sabe lo que hacemos y que en Oñati se encuentra la biblioteca más importante del mundo en la sociología del derecho. Pero eso no es problema suyo, sino nuestro. Nosotros debemos manifestarnos y hacernos conocer.

    ¿Y al revés, cómo influye al IISJ estar situado en Euskadi en general y en On͂ati en particular? Yo estaba pensando que por un lado Euskadi es una región con una gran riqueza cultural. Por otro lado, está esa historia tan conflictiva. Euskadi es periférico dentro del imaginario político de España. Tan periférica como la  la sociología jurídica…

    Hay quienes en Espan͂a rechazaban la idea de algo así apareciese aquí en el País Vasco. Al principio tuvimos problemas inesperados. Para el resto de España, fue bastante difícil hacer aceptar que este instituto se estableciera en el País Vasco. Este problema naturalmente era más caliente cuando había el problema de la violencia, cuando aún había el conflicto armado. Un antiguo presidente del patronato del instituto, José Ramón Recalde, un socialista, sufrió un atentado etarra después de dejar el cargo de presidente, en el an͂o 2000. Dos muchachos le dispararon. Nunca se ha sabido por qué. El había sido abogado y defensor del nacionalismo vasco. Sobrevivió el atentado y falleció el an͂o pasado.

    En aquel tiempo, hacer entender a la cúspide madrileña por qué instalábamos el instituto en el epicentro de Guipúzcoa, donde solo se habla euskera y el nacionalismo es hegemónico, fue muy difícil. Lo conseguimos en los primeros an͂os, cuando en el patronato estaba Elías Díaz García, una de las figuras más importantes de la filosofía del derecho espan͂ola. Al final lo dejó y no se ha repuesto. Tenemos que conseguir una vinculación más fuerte con Espan͂a. No se trata de traicionar la identidad vasca. El instituto es un centro vasco, de eso no cabe duda. Pero no es lógico que tengamos tantos vínculos con Italia y tan pocos con Espan͂a.

    Para ir acabando, en su opinión ¿cuál es el papel que el IISJ debería tener en el futuro y cuáles son las tareas más importantes? Ya mencionó que el instituto debería cambiar y dejar de ser tan solo un “sitio de paso”.

    “Un sitio de paso”, como si fueran pájaros... ¡pero regresan! Visitan los workshops, trabajan en la biblioteca. Hasta se ha institucionalizado un foro de alumnos del instituto en el internet.

    Antes subrayó que le gustaría tener aquí de nuevo un programa de doctorado y hacer investigaciones desde el IISJ.

    Un programa de doctorado hay que hacerlo con un conjunto de universidades. Ahora mismo no hay un riesgo de que el instituto pierda atractividad. Sin embargo, para el futuro tenemos que pensar en nuevas formas para atraer a gente que venga aquí. Los workshops siguen haciéndose. En el máster, como ya dije, existen algunos problemas. La biblioteca, que ahora atrae estudiosos de todo el mundo: dentro de unos an͂os quizá la biblioteca, como todas las demás en el mundo, debrá ser completamente digitalizada y ser disponible online completamente. Sin embargo, confio en que seguirá atraendo a gente para venir físicamente a Oñati. Cuando uno está aquí, no tiene mucho más que hacer que estudiar y pasar su tiempo en la biblioteca o en su casa con un libro en préstamo. Pero, por ejemplo las revistas en papel van a desaparecer. En este sentido, el instituto debe cambiar. Tenemos que estar aún más presentes en la red. Y si también se estimulan grupos de investigación yo creo que el instituto podría sobrevivir mejor. El instituto debe estar vivo tanto a nivel virtual como físico.

    Pero el encuentro real sigue siendo importante.

    Sí, los workshops siempre están allí. Y los encuentros en la residencia de los estudiantes son muy importantes. El IISJ ha creado un cierto sentimiento de comunidad cultural, como ocurrió con el doctorado “Renato Treves”, ya mencionado, que duró diez an͂os y del cual regresaron varios Phds en law and society. Entre ellos se definían “los Treves”. Desgraciadamente, la reforma universitaria italiana, aún declarando ser internacionalista, nos obligó a cancelar el programa. La Oñati Community, que se ha establecido con los antiguos estudiantes y profesores del Instituto, puede ser algo parecido y más importante, por números y tradición.

    ¿Su deseo para el futuro del IISJ?

    Ampliar su foco. Treves hablaba de una ventana abierta. Hay que abrir la ventana hacía la investigación.

    ¡Muchas gracias!

     

    La entrevista fue realizada en On͂ati en febrero de 2017. Una traducción alemana ha sido publicada en el blog “Rechtswirklichkeit”.


    [1] Francisco Javier Caballero Harriet es catedrático en la Facultad de Derecho de la Universidad del País Vasco (UPV) y trabaja en las aéreas de filosofía, teoría y sociología del derecho. Es director de la Red Latinoamericana de Másteres y Doctorados de la UPV. Fue cofundador del IISJ.. 

    [2] Jean Van Houtte ha sido rector y catedrático de sociología del derecho en la Universidad católica de Amberes.

    [3] Volkmar Gessner, 1937-2014, fue jurista y sociólogo del derecho alemán, catedrático en la Universidad de Bremen..

    [4] Renato Treves, 1907-1992, fue figura principal de la reinvención de la sociología del derecho italiana a partir de la posguerra. Promotó la creación del “Research Committee on Sociology of Law” de la ISA y fundó la revista italiana Sociologia del diritto. Fue cofundador del IISJ. Véase Pérez González, Sergio (2006) Renato Treves: fundamentos e itinerario de una sociología jurídica, Anuario de filosofía del derecho, Nº 23, págs. 405-430 y Díaz, Elías (1992) Renato Treves (1907-1992). Doxa 12, págs. 25-37.

    [5] André-Jean Arnaud, 1936-2015, fue sociólogo del derecho francés, cofundador del IISJ y su primer director científico.

    [6] Renato Treves dio su última ponencia sobre los dos sociologías del derecho en Milán en febrero 1992. La ponencia fue publicada en Sociologia del diritto XIX (1992), Nº 2, págs. 11-20.

    [7] Sociologia del diritto. Origini, Ricerche, Problemi, Torino: Einaudi, 1987 (edición francesa: Sociologie du droit, Préface de Jean Carbonnier, Paris: Puf, 1999; edición espan͂ola, La sociología del Derecho. Orígenes, Investigaciones, Problemas. Nota preliminar de Manuel Atienza. Barcelona: Ariel, 1988.

    [8] Origínal: Funzioni del diritto. Roma/Bari: Laterza, 1987. Traducción espan͂ola: Funciones del derecho. Madrid: Debate, 1989 (nueva edición, Bogotá: Universidad Externado, 2014).

    [9] Pigliaru, Antonio (1959): La vendetta barbaricina come ordinamento giuridico. Milán: Giuffrè.

    [10] Ferrari, Vincenzo (2015): Sociology of law in European civil law countries. Some remarks and correspondent proposals. Recht der Werkelijkheid 2015 (1): 41-54.

  • 30 May 2017 15:09 | Ursus Eijkelenberg

    Repost ICONnect blog (20-05-2017): Ursus Eijkelenberg, Be Careful What You Wish For – A Short Comment on “Mandatory Voting as a Tool to Combat the New Populism

    –Ursus Eijkelenberg, International Institute for the Sociology of Law

    In a recent piece on ICONnect, the question was raised whether mandatory voting could be a potential “silver bullet” to dethrone autocratic populists. According to the authors, “new populist forces would face electoral defeat if the large number of generally disillusioned but politically fatigued and inactive voters were obliged to enter the polls.” In this comment, I will raise doubts about the effectiveness of this “tool” in combating the new populism.

    A contradictory feature of Hungarian and Polish politics lies in the fact that despite a significant proportion of the population being in a state of political apathy and disinterest in public affairs, the society is nonetheless highly politicized and divided.


    Although seemingly peripheral to the main argument, the above statement from the 
    recent piece leads to an assessment of the proposed measure in two ways.

    First, it seems that that the contradictory feature of a disinterested yet highly politicised population is not specific to Hungary or Poland, but can be detected in many liberal democracies, albeit with various levels of intensity. More importantly, one could question whether this ostensible contradictory feature is really that contradictory if one determines that both elements emanate from a common source, namely the inability of a demos to effectively engage in practices of self-government.

    The constitutional design in CEE reflects a (distrust-based) reinvention of liberal democracy in which the constitutional rather than democratic component is dominant. Fragile democracies, so is argued, require a “vertical” democratic template, wherein decision-making power is distributed and institutionalized in an ascending line, residing more and more at distance from the demos. In this, non-accountable yet almighty courts occupy the paramount stratum, followed by appointed or elected government officials, and elected members of parliament, while at the bottom of the structure resides a demos, empowered solely to perform ex post review of elected members once every few years. Such a vertical set-up extracts fundamental issues from the political community’s sphere of action, it depoliticizes  and constitutes a condition of “political impotence.” This undermines (the inception of) a democratic culture on a foundational level, and not only contributes to initially suppressing the activity of a demos — apathy — but bolsters the negative forces of reactivity at moments political potency is most desired — frustration (the contradictory elements).

    Non-voting indeed reflects disenchantment with democratic politics. It comprises more than just a story of apathy, as it also concerns the voices of silent protest and frustration. To some it provides a way of protesting against the structures in which one is asked to function and can be seen as “a safe expression of aggression against the dominant figure that serves as a substitute — albeit a second-best substitute — for the real thing: direct aggression.” [1] Such safe expressions are most common when the system does not allow for a potent means of resistance within its own framework. In this, political withdrawal can be understood as a way of challenging a rigid, status quo endorsing liberal democratic framework.

    In addition to non-participation, consequences of political impotence and the institutionalized distancing between system and its foundation (democracy – demos) are also visible in active members of the electorate. Frustration, or resentment with regard to a position of powerlessness expresses itself in a “no” against an outside world. It needs an outside orientation, an external stimulus, to act, and even more so, it needs the “other” to determine who the “I” is. “Divide et impera”, the successful formula of contemporary populism, is exactly that; it is anti-politics in its purest form: positive action transmuting into negative reaction. Frustration-induced anti-sentiments provide a fruitful soil for populist anti-forces who emphasize reinvigorating the “vox populi”, stress the “no”, and promise to break with existing structures.

    Accordingly, the successful rise of new populism relates to structural deficiencies of liberal democracy itself. One of the main reasons why both liberal ideologies and democratic mores have not only lost ground but were in some places barely incorporated in the foundational stratum, is because of systemic misconfiguration and deliberate civil disempowerment for the sake of superficially consolidating an ideology. The subsequent disillusionment makes the success of populist leaders comprehensible, for it is here voters regain some form of potency in an attempt to force an abrupt and “violent” break with the resented system. Here ideological self-preservation turns into self-annihilation. The authors, in my opinion, pay too little attention to the root of disenchantment before proposing a remedy.

    In this light we can evaluate the adequacy of mandatory voting as “tool in combatting new populism”. Does mandatory voting undo some of the aforementioned deficiencies?

    Partly, this question needs to be answered positively, in the sense that, if established, mandatory voting fosters democratization of democracy, wherein the electoral process becomes more comprehensive, i.e. inclusive, thereby functioning as an effective equalizer. Maximum inclusion and (wider) participation undermine democratic segregation, help revitalize legitimacy of state authority by institutionalizing political equality amongst its subordinates, and contribute to the cultivation of — albeit limited and superficial — a democratic culture. In this sense it is a “horizontalizing” tool for its equal distribution of (weak) political potency.

    However, even if political potency is distributed equally, how much more does it elevate the political efficacy of the citizen body at large? Does it “de-verticalize” the liberal model that produces impotence and disenchantment, and hence challenge the roots of new populism?

    Here mandatory voting does not live up to its desired potential. First of all, one should not forget that populist rhetoric is most effective precisely in a setting of electoral politics. Electoral representation provides charismatic leaders with an instrumental framework to reiterate, nourish and reinforce frustration. A more menacing development, however, is that mandatory voting annihilates the route of indirect aggression and silent protest. Non-participants compose a crowd rejecting a system in which it has lost belief. Salvation is no longer to be found within the existing structure; therefore attempts are made to undermine it by exploring the extra-systemic route of non-participation. In annihilating this route, mandatory voting re-establishes and reaffirms the boundaries and dominance of a denounced framework.

    So what will happen when voting becomes mandatory in the given situation? Since the essential systemic features and conditions producing dissatisfaction remain in place, that is, the source of frustration itself remains unchallenged, and extra-systemic routes like silent acts of aggression and protest are simultaneously diminished, a disenchanted people — already with their backs turned — will look for intra-systemic alternatives that provide resistance against the established political structure. In this pursuit, new populist forces provide that much desired “no”; they promise the return of the “vox populi” and the demise of a status quo, and hence are capable of exploiting the fruitful soil of frustration. New populism thus (re)presents the most viable alternative in light of those sentiments. This viewpoint makes it highly unlikely that mandatory voting can be depicted as a silver bullet in combating the new populism. Indeed, even the opposite holds true; that obligatory participation of a disillusioned demos potentially generates support and legitimacy for those forces it seeks to oppose. Used as such, it might well prove to be a self-defeating initiative. For a proper panacea, or silver bullet, we should steer away from symptomatic treatment, focus on root causes, i.e. rethink democracy more radically. In this context, however, we may wish to remember that when playing with guns and bullets, most fatal injuries are self-inflicted.

    Suggested Citation: Ursus Eijkelenberg, Be Careful What You Wish For – A Short Comment on “Mandatory Voting as a Tool to Combat tbe New Populism”, Int’l J. Const. L. Blog, May 19, 2017, at http://www.iconnectblog.com/2017/05/be-careful-what-you-wish-for-a-short-comment-on-mandatory-voting-as-a-tool-to-combat-new-populism


  • 29 May 2017 15:51 | Anonymous

    On Saturday, May 27th, 2017, I had the chance to accompany my friends to visit the local festival occurring in the town of Oñati.  During the summer months, there are many festivals that occur in Oñati and in the surrounding towns.  These festivals are a chance to meet people, enjoy good company, listen to fantastic music, and, of course, drink together.

    Everything started with traditional lunch, no need to say that Basque food is the best.  At the sunset, we joined the beer festival and enjoyed the music of the Gaitzerdi band.  On this night, I encountered something rare, real closeness and friendship.  As I drank cider and joined my friends in the fun of music, dance, and the local culture, I found myself not only enjoying my own, but everyone else’s company.  It was truly a beautiful sight to behold, it reminds me to cherish my many moments in Oñati.

    I think in the Basque Country, there is a never-ending number of festivals occurring in the summer months – something that I think is wonderful.  Every town and city celebrate their own festivity centred around historical traditions.  I believe this is a time for the people of the town to come together and celebrate their heritage, identity, and culture.

    I recommend that everyone join in the traditions and the events that encompass them.  Enjoy the concerts, the parades of giant puppets, fireworks, cooking, and, don’t forget to eat and drink a lot!

    Gero Arte!

    Lur


  • 23 May 2017 09:58 | Anonymous


    Message from Euskaltegi professors

    On Monday, May 8th, 2017, I had the chance accompany a Canadian friend to visit the local Basque Language Centre in Oñati (Euskaltegi) to take part in his first Basque language (Euskera) class.  As a student in the Master’s program in the Sociology of Law at the International Institute for the Sociology of Law (IISL), he had the knack of getting himself into the midst of discovering something new – this time, a new language, my mother language.

    He entered the classroom wide-eyed, and unsure of how the next hour would turn out.  And, just as expected, we uncovered the unexpected. He was brought into a world of learning on the fly, as the course, and the students, who had been progressively learning throughout the last six months, took no breaks to ensure he caught up expediently.  Yet, I encountered this as a challenge rather than an obstacle. With the help of everyone in the classroom, he took on the courage to participate, and learn many new things.

    Moreover, as the class taught to him, the language has a deeper connection than spoken word, but a historical tie to the political and cultural struggles of the Basque people.  Learning about the history of Euskera is just as interesting as learning the language itself.  Euskara is believed to be a ‘language isolate’ that is, it is not related to any Indo-European language (or even any other in the world).  Rather, it is unique unto itself.

    My friend left the class with a mixture of confusion, excitement, and hope, as well as a new word “oso ondo” – meaning “very well” in English.  This is just the beginning of a discovery into the world of a new language.

    After accompanying my friend to his house I came back to the Euskaltegi to talk with Roberto (my friends' teacher), he told me he has been teaching Euskera since he was 18 (I must admit I did not have the courage to ask him how old is he now).  Roberto told me that the Euskera teaching has been his calling in life, what makes him one with his people and his culture.  Roberto told me that since the 1970’s the people who he knew started teaching Euskera at night schools called Gau Eskola, later they establishing the Oñati Euskaltegi in 1984. Roberto joined and started working in Oñati Euskaltegi in 1995 – eleven years from its established date.

    Initially, the Euskaltegi worked as a literacy center, where people from the town learned to read and write the language they already knew, now they help local people to get proficiency in the advanced use of the language. Furthermore, they help foreigners and visitors, like my friend, to learn basic skills that are useful in the process of integrating themselves with the local community and within the Basque Country. 

    It seems, at least to me, that the best advice for people that want to learn Euskera is to go to the Euskaltegi, forgo embarrassment, and embrace the amazing experience of understanding the richness of Euskera as well as the beautiful town of Oñati.

    Gero Arte!

    Lur

    Message from Euskaltegi professors

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